En la madrugada de hoy, la vocación de servicio y la rápida intervención de dos profesionales de blanco fueron fundamentales para asistir con éxito un parto de emergencia, garantizando la atención de una madre y su bebé.
Eran aproximadamente las 02:30 cuando una mujer llegó al Puesto de Salud de Alto Vera, en pleno trabajo de parto. Mientras se realizaban las gestiones para su traslado a un centro de mayor complejidad, el nacimiento se adelantó y exigió una respuesta inmediata del personal de guardia.
Ante esta situación, la Lic. Syrley Arzamendia, quien se encontraba de turno, asumió la asistencia con profesionalismo y compromiso. A ella se sumó la Lic. Vivian González, quien acudió de urgencia al llamado, aun encontrándose fuera de su horario laboral.
Gracias al trabajo conjunto de ambas profesionales, el nacimiento se produjo exitosamente alrededor de las 03:30. El bebé nació con vida, con un peso de 3.850 gramos. Tanto el recién nacido como su madre se encontraban estables tras la atención inicial y posteriormente fueron derivados al Hospital General de Itapúa para recibir controles y evaluación especializada.
Más allá de los protocolos y las responsabilidades profesionales, esta historia pone de manifiesto el valor humano de quienes están dispuestos a responder cuando más se los necesita. La predisposición, la solidaridad y el compromiso de ambas licenciadas reflejan la esencia de una profesión que exige no solo conocimientos, sino también sensibilidad y una profunda vocación de servicio.
Porque detrás de cada nacimiento hay una historia, una familia y una vida que merece ser cuidada. El accionar de estas profesionales nos recuerda la importancia de fortalecer y valorar al personal de salud, cuyo trabajo muchas veces se extiende más allá de los horarios establecidos.
