La agente fiscal Raquel Bordón Aguayo, titular de la Unidad n.º 1 Especializada en Delitos Ambientales de Itapúa, se constituyó en el mirador del distrito de Cambyretá, perteneciente a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), en el marco de una investigación por presuntos hechos de ensuciamiento y alteración de las aguas, tipificados en el artículo 197 del Código Penal; procesamiento ilícito de desechos, previsto en el artículo 200; e incumplimiento de medidas de mitigación de impacto ambiental, contemplado en el artículo 5°, inciso e), de la Ley n.º716/96. Ante las actuales condiciones del subembalse del arroyo Poti’y, el Ministerio Público inició diligencias investigativas.
En este contexto, el procedimiento fue realizado junto a técnicos y especialistas, con el objetivo de inspeccionar el lugar y recolectar muestras para analizar el estado actual del agua del subembalse y su área de influencia, que abarca las ciudades de Encarnación y Cambyretá. La denuncia que dio origen a la pesquisa fue presentada por un ciudadano en febrero del presente año.
La investigación se centra en el presunto deterioro de la calidad del agua, que sería consecuencia de diversos factores, entre ellos la gran cantidad de plantas acuáticas en estado de descomposición y el vertido de efluentes de distintos tipos. En el sitio fueron convocados efectivos policiales jurisdiccionales, fiscalizadores del MADES y los representantes de la EBY, así como los ingenieros del sector ambiental designados para la ejecución del plan de trabajo, consistente en el retiro de macrófitos acuáticos, residuos sólidos y la participación de otros especialistas, quienes conversaron con la interviniente. Asimismo, se verificaron las estaciones de bombeo y la planta de tratamiento.
Además, se trasladaron hasta el Club de Remos, sede Poti’y, y, tras una inspección previa de la zona y por recomendación técnica, se dispuso la toma de muestras de agua del subembalse para su posterior análisis.
