El agente fiscal Reinaldo Castillo en un juicio oral y público obtuvo una condena de 10 años de pena privativa de libertad para un hombre que fue hallado culpable de la comisión del hecho punible de de abuso sexual en niños del cual resultó víctima su propia hija desde que la misma contaba con 11 años de edad.
En el juicio oral el representante del Ministerio Público logró probar que el acusado en forma constante manoseó a la víctima, y la primera vez que lo hizo su hija biológica tenía 11 años. Estos hechos de tocamientos ocurrían en horas de la noche, en el interior de la vivienda que habitaban en Obligado.
En los alegatos finales el fiscal interviniente sostuvo que el día 9 de marzo de 2023, en horas de la mañana, la niña, entonces ya de 13 años de edad, decidió relatar lo acontecido a los directivos de la escuela a la que asistía, asegurando que su padre biológico constantemente le tocaba sus partes íntimas, y que la situación se venía dando desde hacía 2 años.
