Una familia se llevó la peor de las sorpresas al llegar hasta el Cementerio Municipal de la ciudad de Encarnación. Fueron para visitar a una de las familiares cuyo cuerpo reposa en el campo santo, la tumba estaba totalmente destruida y los huesos de la abuelita todos expuestos en el lugar.
La escena fue verdaderamente indescriptible a tal punto que incluso tuvieron que pedir una bolsa de residuos con el objetivo de juntar los restos óseos de la mujer.
Los familiares expusieron incluso que están al día con el pago correspondiente por el uso del espacio, por lo que tal situación llama poderosamente la atención.
Hasta el momento, no tienen respuestas de la administración.
