Guaraní de Fram volvió a sufrir otro lamentable arbitraje que lo perjudicó enormemente, dejó un jugador hospitalizado y otro expulsado.
El apuntado es el árbitro César Rolón, quién fue duramente cuestionado por la directiva aurinegra, por su pésima labor que incidió abiertamente en el partido y le privó de su primera victoria al Cacique Frameño.
Apenas iniciado el partido, Carlos Herrera sufrió una dura lesión (fractura de tibia)- produjo de un violento pisotón de parte de un jugador de Pastoreo- que ni siquiera fue amonestado.
Cómo si eso fuera poco, el árbitro fue «complaciente» con los jugadores del cuadro visitante, que tenían luz verde para pegar una y otra vez- hasta que sacaron también del partido al demonio Bareiro- que salió lesionado.
Para rematar, expulsó también a Henry Ojeda de Guaraní en una dura acción del jugador de Pastoreo- que sí ameritaba la roja.
El vergonzoso y sangriento arbitraje de Rolón, enervo a la gente que fueron a la cancha para alentar al equipo frameño y salieron decepcionados del verdadero despojo que sufrió el equipo de parte del juez del partido.
Es hora que la APF tome en serio el tema arbitraje y saque de programación a pésimos árbitros, que van matando el fútbol y perjudican a los sacrificados clubes- en especial a los equipos del interior del país.
