Días atrás, el Intendente de Trinidad, Isaac Aguilar, fue visto en una reunión con sus colegas colorados y el Vicepresidente Pedro Alliana. Sin embargo, la sorpresa llegó anoche cuando se le vio junto al gobernador Javier Pereira, mostrando su respaldo y firmando un comunicado junto a intendentes liberales en apoyo al Ejecutivo.
Este giro inesperado ha dejado a muchos atónitos, ya que Aguilar parece haber intentado jugar a dos puntas en el ámbito político. Las fotografías de su encuentro en el famoso Quincho de Santo Domingo, que rápidamente circularon en las redes sociales, han revelado su aparente estrategia, lo que ha generado especulaciones sobre su lealtad.

La situación ha llevado a algunos líderes políticos del departamento a considerar «soltar la mano» al Intendente de Trinidad, cuestionando su capacidad de mantener una posición firme en un entorno político tan dividido.
La incertidumbre en torno a las próximas decisiones de Aguilar y su alineación política ha generado inquietud entre sus aliados, quienes ahora se preguntan si podrán confiar en su liderazgo en el futuro. La comunidad política de Trinidad observa de cerca este desarrollo, que podría tener repercusiones significativas en la dinámica local.