La reciente decisión del Juez Penal de Garantías de la Unidad N°5, el Abg. Miguel Oscar López Sosa, de conceder prisión domiciliaria a un presunto microtraficante ha desatado una ola de críticas por parte de la ciudadanía. Durante mucho tiempo, el juez ha sido objeto de cuestionamientos por su supuesta «generosidad» hacia individuos implicados en delitos graves, como la comercialización de sustancias prohibidas que impactan negativamente en la sociedad.
Según la postura del juez, considera que estas personas, quienes parecen estar inmersas aparentemente en el mundo del crimen, no representan un peligro si se les otorgan medidas alternativas como el arresto domiciliario.
Esta controversia cobró relevancia recientemente con el caso de un individuo detenido por presunto microtráfico en el Barrio Ka’aguy Rory de Encarnación. Durante la aprehensión, se confiscaron 8.9 gramos de supuesta cocaína, teléfonos celulares, dinero en efectivo y un rifle de aire comprimido.